AGUAS TERMALES, BOSQUE NATIVO Y ESTRELLAS: PARQUE TERMAL MENETÚE OFRECE SERVICIO NOCTURNO
USUARIOS PUEDEN DISFRUTAR DE RICOS CÓCTELES MIENTRAS SE RELAJAN EN LAS PISCINAS.
Durante los últimos años las termas nocturnas se han consolidado como uno de los panoramas más valorados del verano en Pucón. Lejos de ser solo una alternativa de descanso, hoy representan una experiencia sensorial distinta, marcada por el contraste entre el calor del agua termal y el aire fresco de las noches del sur, en un entorno donde el silencio, el cielo despejado y la naturaleza cobran un protagonismo especial.
En pleno verano, cuando las jornadas se extienden y las temperaturas descienden al caer el sol, sumergirse en una piscina termal se transforma en una forma distinta de cerrar el día. La experiencia nocturna ofrece una atmósfera más íntima y contemplativa que la del día, permitiendo una conexión más pausada con el entorno, ideal para quienes buscan relajo después de actividades de aventura, excursiones, deportes al aire libre o intensas jornadas turísticas.
En este escenario, el Parque Termal Menetúe ha sabido insertarse de manera estratégica, ampliando su oferta nocturna y diversificando las experiencias disponibles. Más allá del uso tradicional de las termas, el recinto ha incorporado actividades que dialogan con el paisaje, la gastronomía y la identidad local.
Algunas jornadas están pensadas desde una lógica más silenciosa y contemplativa, favoreciendo el descanso profundo y la desconexión. Otras, en cambio, integran propuestas que suman nuevas capas a la experiencia termal, sin perder el foco en el bienestar.
Entre ellas destacan las termas al atardecer (sunset), instancias que aprovechan la transición del día a la noche para generar encuentros en torno al vino, una experiencia que cobra especial sentido considerando que Menetúe cuenta con viñedo propio. Este elemento le permite articular el mundo termal con el enoturismo, reforzando una identidad vinculada al territorio y a la producción local.